Respuesta Indígena al papa Benedicto XVI
POSICION DE LA CONFEDERACION DE PUEBLOS
DE LA NACIONALIDAD KICHWA DEL ECUADOR
FRENTE A LAS DECLARACIONES
EMITIDAS POR BENEDICTO XVI
EN LA V CONFERENCIA DE OBISPOS DE AMERICA LATINA
Y EL CARIBE (CELAM), EN MAYO DEL 2007 EN BRASIL .
18 de mayo de 2007
Los Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Continente de Abya Yala
(América) rechazamos enérgicamente las declaraciones emitidas
por el Sumo Pontífice en lo que se refiere a nuestra espiritualidad
ancestral, y a los comentarios políticos emitidos con relación
a algunos presidentes Latinoamericanos y del Caribe, más aún
cuando éstas son realizadas ante un continente en el que se acrecienta
la brecha entre pobres y ricos, y en donde se encuentra gran parte de la
feligresía católica del mundo, lo que ha implicado siglos
de evangelización", misma que lastimosamente no ha logrado dar
como frutos una vida justa y digna para sus habitantes.
Estas declaraciones se las realiza precisamente cuando la Vida Planetaria
está amenazada de muerte, y no son responsables de ello los presidentes
que el Papa cita en sus alocuciones, sino aquellos que como el Presidente
norteamericano George W. Bush, enarbolan la bandera del voraz sistema capitalista
neoliberal.
Por lo que es inconcebible, que para alguien que se precia de ser el representante
de Cristo en esta Tierra, sean los Presidentes Latinoamericanos de corte
humanista los que le causen preocupación.
Es hora de que se entienda que nuestro continente tiene el derecho de ejercer
su libre determinación. Ya no es la hora de nuevas y renovadas conquistas
en nombre de nada.
Si analizamos con una elemental sensibilidad humana, sin fanatismo de ninguna
especie, la historia de la invasión a Abya Yala, realizada por los
españoles con la complicidad de la Iglesia Católica, no podemos
menos que indignarnos.
Seguramente el Papa desconoce que los representantes de la Iglesia Católica
de ese tiempo, con honrosas excepciones, fueron cómplices, encubridores
y beneficiarios de uno de los genocidios más horrorosos que la humanidad
haya podido presenciar.
Más de 70 millones de muertos en campos de concentración de
minas, mitas y obrajes; naciones y pueblos enteros fueron arrasados, basta
ver el caso de Cuba, y para sustituir a los muertos trajeron a los pueblos
negros que sufrieron desgraciada suerte; usurparon las riquezas de nuestros
territorios para salvar económicamente a su sistema Feudal; las mujeres
fueron cobardemente violadas y miles de niños murieron por desnutrición
y enfermedades desconocidas.
Todo lo hicieron bajo el presupuesto filosófico y teológico
que nuestros ancestros "no tenían alma".
Junto a los asesinos de nuestros heroicos dirigentes siempre estaba un sacerdote
u obispo para adoctrinar al condenado o condenada a muerte, para que se
bautice antes de morir, y por supuesto a que renuncie a sus concepciones
filosóficas y teológicas.
Recordemos al cura Valverde que en Cajamarca presenta la Biblia a Atahualpa
diciéndole que es la Palabra de Dios, ante lo cual el Soberano viendo
que el libro no habla y considerando que la Palabra de su Dios hablaba en
el corazón de la Madre Tierra, en el agua, el viento, en la fuerza
luminosa del Sol y en la fecundidad de la Luna, en los latidos del corazón
de los seres humanos, animales y plantas, arrojó la Biblia, ante
lo cual el cura Valverde dio la orden a los soldados que apresen a Atahualpa.
Posteriormente el representante en estos territorios del Dios Solar-Lunar
fue asesinado luego de ser bautizado y puesto el nombre de su asesino Francisco
Pizarro.
Recordemos que muchos de nuestros hermanos y hermanas prefirieron ir a la
hoguera que renunciar a sus principios, basta citar a nuestro hermano Hatuey
en la Isla de Cuba, que ante el adoctrinamiento del sacerdote que iba a
bendecir su asesinato, sobre la importancia de ser bautizado para que después
de muerto vaya al "cielo" donde van los "cristianos",
Hatuey dijo que prefería ir al infierno antes de estar en la otra
vida junto a los opresores, ladrones y asesinos, luego de lo cual fue llevado
a la hoguera.
En lo que hoy es el Ecuador, el gran dirigente Calicuchima, ante la propuesta
del sacerdote que generosamente iba a bautizarlo y bendecir su muerte, el
rebelde se encaminó hacia la hoguera y en medio de las llamas gritó
con toda la fuerza de su espíritu ¡PACHAKAMAK! (Gran Espíritu
Cuidador del Universo).
Habría que preguntar al Papa si Cristo, a quien dice representar,
estaría de acuerdo con estos crímenes de lesa humanidad, además
debemos recordar al Sumo Pontífice y al Gobierno Español que
este tipo de crímenes no prescriben ni en las leyes terrenales, ni
en las leyes divinas.
Las iglesias cristianas y de manera particular la Iglesia Católica
tienen una inmensa deuda con Cristo, con los pobres del mundo, y con los
Pueblos y Nacionalidades Indígenas que hemos resistido a semejante
barbarie. Si bien el Estado Español y el Vaticano no pueden resarcir
las consecuencias del monstruoso genocidio, el Jefe de la Iglesia Católica
debería al menos reconocer el error cometido, como lo hiciera su
antecesor Juan Pablo II en relación con el Holocausto Nazi, y aprender
de Jesús que siendo Cristo para dar su mensaje se encarnó
en la cultura del pueblo hebreo con respeto, y fue coherente puesto que
predicó el mensaje con su ejemplo asumiendo todas las consecuencias
de ello.
No es concebible que en pleno siglo XXI, todavía se crea que solo
puede ser concebido como Dios un ser definido como tal en Europa. Debe saber
el Papa que antes de que vinieran a nuestros territorios los sacerdotes
católicos con la Biblia, en nuestros pueblos ya existía Dios,
y su Palabra es la que siempre ha sostenido la Vida de nuestros pueblos
y a la Madre Tierra. La Palabra de Dios no puede estar solo contenida en
un libro, mucho peor se puede creer que una religión puede privatizar
a Dios.
Los Pueblos Originarios éramos civilizaciones que teníamos
gobiernos y organizaciones sociales estructuradas de acuerdo a nuestros
principios; por supuesto que también teníamos religiones con
libros sagrados, ritos, sacerdotes y sacerdotisas que fueron los primeros
en ser asesinados por los que fungían como servidores del "dios
de la codicia" y no del Dios de Amor de quien habla Jesús el
Cristo.
La Biblia enseña que quien dice que ama a Dios a quien no ve y no
ama a su hermano a quien ve es un mentiroso. Los que profanaron el nombre
de Cristo, presentándose como representantes de él, cuando
en realidad fueron socios de los ladrones y asesinos, fueron traidores a
la noble misión del Cristo.
¿Cómo podían ser representantes de aquel que nació
en un pesebre, de padres obreros, rodeado de campesinos y perseguido a muerte
desde su nacimiento por los jerarcas que ostentaban el poder político,
económico y religioso de ese tiempo?
No podían representar a aquel que dijo que las aves tienen sus nidos
y los zorros sus madrigueras, más él no tenía nada
de posesiones materiales.
¿Cómo podían los que estaban llenos de codicia representar
a aquel que toda su vida se consagró al servicio de la humanidad,
hasta la entrega cruenta de su vida por revelar la verdad a los pobres de
todos los tiempos?
¡No eran representantes del Dios de Jesús, su "dios"
era un devorador de vidas humanas y de riquezas usurpadas a costa de sangre,
de crímenes abominables que todos los profetas de la Biblia los aborrecen!
Es de Justicia rescatar y valorar las vidas ejemplares de los sacerdotes
que ante tanta barbarie se pusieron del lado de los que llamaron "indios",
como es el caso de Bartolomé de las Casas y otros sacerdotes dominicos
que ejercieron la defensa de los derechos de nuestros antepasados vilmente
ultrajados. Cabe también reconocer y presentar nuestro más
profundo respeto a todas las religiosas, sacerdotes, obispos y pastores
que han entregado la vida por servir a los más pobres en nuestro
continente y en cualquier parte del mundo; de manera especial reconocemos
la admirable labor desplegada en el Ecuador por Monseñor Leonidas
Proaño que por más de treinta años sirvió con
honestidad a los pobres del Ecuador, de manera particular se consagró
a la causa de la liberación de los Pueblos y Nacionalidades Indígenas.
Los representantes de Cristo hoy, pertenecientes a cualquier iglesia cristiana,
deberían respetar y venerar la Vida como lo hizo Jesús. Tienen
el deber ético y moral de condenar toda injusticia y consecuentemente
deben entregar el mensaje de Jesús estando al servicio de los pobres
y no del lado de los opresores, y si quieren realizar una verdadera evangelización
a los Pueblos y Nacionalidades Indígenas deben entregar el auténtico
mensaje del Cristo sin pretender destruir nuestras culturas, porque así
lo hizo Él, a quien dicen representar.
No se puede predicar el mensaje de Jesús el Cristo desde la opulencia,
desde el lado de los que profanan la Vida creada por Dios, desde el lado
de los mayores destructores de la Vida Planetaria.
Rechazamos las coincidencias políticas, y religiosas que existen
entre Bush y el Papa para criminalizar las luchas de los pueblos oprimidos.
¡Exigimos coherencia! La incoherencia de muchos que dicen ser representantes
de Cristo es lo que provoca la deserción en las Iglesias, y de manera
particular en la Iglesia Católica, situación que tanto preocupa
al Papa.
Nosotros aceptamos el mensaje de esperanza, de amor y liberación
de Jesús el Cristo. Sabemos que Él dijo que ha venido para
que tengamos vida y vida abundante todos, lo que no aceptamos es que en
nombre de la religión que sea, vuelvan a pretender bendecir nuestra
muerte, la de nuestros hijos y de millones de pobres del mundo.
El Pontífice aseguró que "la utopía de volver
a dar vida a las religiones precolombinas, separándolas de Cristo
y de la Iglesia universal, no sería un progreso, sino un retroceso"
para los "pueblos originarios" que han logrado "una síntesis
entre sus culturas y la fe cristiana que los misioneros les ofrecían".
Para nosotros la Vida de Jesús es una Gran Luz proveniente del Inti
Yaya (Luz Paternal y Maternal que sostiene todo), que ha venido a desterrar
todo aquello que no nos deja vivir con justicia y fraternidad entre los
seres humanos y en armonía con la Madre naturaleza. Nosotros respetamos
a sus auténticos seguidores.
La vida nos ha enseñado que al "árbol se lo conoce por
sus frutos", como dijo el Cristo, y sabemos distinguir quien le sirve
en los pobres y quien se sirve de ellos.
Cabe comunicar al Pontífice que nuestras religiones JAMAS MURIERON,
aprendimos a sincretizar nuestras creencias y símbolos con las de
los invasores y opresores.
Continuamos asistiendo a nuestros templos, porque sabemos que debajo de
los principales templos católicos están los cimientos de nuestros
templos sagrados que fueron destruidos, bajo el supuesto que las nuevas
edificaciones sepultarían nuestras creencias, pero no es así
ya que nuestros templos fueron edificados en lugares donde se concentran
grandes Fuerzas que reflejan la Fuerza, Sabiduría y Amor del Gran
Espíritu Padre y Madre de todos los seres que habitamos en este maravilloso
planeta.
Presentamos nuestra total solidaridad al Presidente EVO MORALES, nuestro
hermano, que es un servidor de los pobres, un ser que ha consagrado toda
su vida al servicio de la verdad, la justicia, la libertad, la fraternidad
entre los pueblos, y estamos seguros que Jesús el Cristo lo considera
su AMIGO.
Nuestra solidaridad con los Presidentes HUGO CHÁVEZ y con FIDEL CASTRO,
humanistas consagrados a luchar por la vida digna de los pueblos.
Nuestro corazón siempre presto para todos aquellos que en cualquier
parte del mundo estén trabajando por una vida digna para toda la
humanidad y por la salud de la Allpa Mama (Madre Tierra).
En nombre de nuestros ancestros ultrajados y de los millones de pobres que
en el Continente de Abya Yala tenemos la esperanza de una vida digna para
todas y todos, renovamos nuestra firme determinación de recuperar
nuestros derechos, y no permitiremos que nadie pretenda perpetuar el genocidio
iniciado hace quinientos catorce años. ◊
Humberto Cholango
PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN DE PUEBLOS DE LA NACIONALIDAD
KICHWA DEL ECUADOR
Nota de la ALTERCOM:
LA CONFEDERACIÓN DE PUEBLOS DE LA NACIONALIDAD KICHWA DEL ECUADOR
O ECUARUNARI ES LA MÁS NUMEROSA ORGANIZACIÓN DE LA CONAIE
(CONSEJO DE NACIONALIDADES INDÍGENAS DE ECUADOR).
Quito. Mayo 16 de 2007