Juan L. Ortiz

 

Los diez libros y los pocos artículos que constituyen la obra publicada de Juan L. Ortiz, de hecho son inhallables. Ni en bibliotecas oficiales, ni en centros de estudios literarios, salvo en casos particulares —y casi nadie tiene la obra completa— se pueden conocer esos libros de tapas azuladas con la pequeña viñeta dibujada por el propio Ortiz que constituyen una de las pocas obras poéticas de nuestra literatura. Esta situación justifica, por lo tanto, la edición de su obra completa o la presentación antologizada de la misma.

En esta última opción que hemos elegido, dadas las características de este libro, se encoontrarán además de la representación de las dos o tres líneas básicas de la poética orticiana, aquellos poemas que forman la imagen de Ortiz como "Ella iba de pana azul…", "Rosa y dorada…", "No podemos Abril…" y los autobiográficos "Villaguay" y "Gualeguay". Damos también una muestra de la labor periodística de Ortiz con "La primavera de las colinas" y de su actividad como teórico.

Hemos respetado además —él lo ha exigido— el tipo de letra que adoptó desde su segundo libro y que ha sido condición ineludible para la edición de su poesía.◊

Juana Bignozzi 1969

Entre Ríos

Es tan clara tu luz como una inocencia
toda temblorosa y azul.
Tu cielo está limpio de humo de chimeneas
curvado en una alta
paz de agua suspensa.
Y tus ciudades blancas, modestas, casi tímidas,
ríen su aseo rutilante entre las arboledas.
No hay en tu tierra gracia sorprendente de líneas,
—apenas si una suave melodía de curvas—
pero tiene ella un
encanto de mujer, de sencilla, de agreste
belleza,
vestida de un silencio verde y feliz de campo,
toda húmeda de una alegría de arroyos,
con una cabellera densa de árboles libres.