Juan del valle

Gregorio Echeverría


E l’uomo che in silenzio s’avvicina
non nasconde il coltello fra le mani
ma un fiore di geranio.
Salvatore Quasimodo: Cuasi un madrigale


Moreno enjuto Juan González (lo llamaban Tucuta).
Como las quebradas áspero su silencio,
imperturbable gesto, historia simple:
la niñez hambrienta, una madre callada y cinco cabras,
en verano la brisa de las cumbres, en invierno
tortillas al rescoldo, su telar y un catre.
Nunca salió del pueblo hasta ese martes
en que mezclado entre cardón y jumes
trepó hasta el pedregal desde las islas
un olor de archipiélagos australes.
Besó a la madre, acarició sus cabras
y sin mirar atrás partió del valle.

Sobran los pormenores.
Cuentan que hubo una noche en una de las islas.
Una playa.
Otra piel —como la suya oscura— y un disparo.

Después algún papel sin importancia.

San Isidro, agosto de 1982