

La verdad es que todo cuanto yo he escrito, tanto en mi juventud
como anteayer, está escrito en un terreno que no tiene en absoluto
en cuenta un eventual lector. Para nada.
Es una especie de arreglo de cuentas entre algo que nos está rondando,
que me está exigiendo una expresión literaria, y yo mismo.
(De una charla con Omar Prego,
París, comienzo de los 80)
